viernes, 25 de mayo de 2007

ARTICLE DE "TERE MOLLA"


El próximo domingo día veintisiete de mayo celebraremos elecciones en la mayoría de las comunidades autónomas y en los ayuntamientos del estado español.
Son las primeras elecciones después de la aprobación de la ley de igualdad que ya ha obligado a los partidos que se presentan a tener paridad entre mujeres y hombres en sus listas electorales, lo cual a algunos no ha sentado nada bien, pero es únicamente su problema. En la campaña hemos oído de todo. Que si la imposición de las cuotas de las mujeres es un flanco favor que nos hacen, que si la ley impide el desarrollo normal de una sociedad democrática, que las imposiciones nunca son buenas compañeras de la democracia..., en fin.
Todos estos mensajes han sido lanzados por quienes ostentan el doble privilegio del poder. Y digo doble porque por una parte tienen el que les ha otorgado la historia, no reconociéndonos a las mujeres nuestros derechos y, por tanto no reconociéndonos como iguales a ellos y, al mismo tiempo son los mismos que ostentan el poder político y económico en todas las sociedades actuales.
Quizás por eso se han puesto algo nerviosos y han dicho públicamente toda la cantidad de sandeces que han soltado. Puede que también haya influido en ese nerviosismo en hecho de que en Francia y, por primera vez en la historia, una mujer haya disputado a un hombre la máxima representación del estado y, pese a no haber ganado tampoco ha quedado mal del todo dándoles una lección de trabajo bien hecho.
En cualquier caso y al margen de los motivos de sus cabreos por la aprobación de la ley (que por cierto, hay que recordar que ellos se abstuvieron y también hay que hacer una lectura de ese voto de abstención por lo que a voluntad de igualar derechos entre mujeres y hombres se refiere) las mujeres estamos más presentes que nunca en las listas electorales para las próximas elecciones municipales y autonómicas.
Creo que no se le podría haber hecho mejor regalo a la memoria de Clara Campoamor recién cumplido el setenta y cinto aniversario de su discurso en la Cortes Generales que dio como resultado el derecho al voto de las mujeres.
Y ahora el reto verdadero de nuestros destinos como mujeres con más derechos que hace sólo unos meses lo tenemos nosotras. Y digo esto porque tenemos el arma de nuestro voto que es más importante de lo que se pueda imaginar.
Porque en contra de lo que podamos pensar a priori, está en nuestras manos seguir avanzando en nuestro día a día, seguir buscando mejores condiciones de vida para nosotras mismas y nuestras hijas, madres y hermanas, si quienes ponemos al frente de alcaldías y parlamentos autonómicos son como nosotras: mujeres luchadoras y progresistas. Pero también eso conlleva un compromiso con ellas, puesto que no vale sólo con votarlas para que durante cuatro años estén al frente del gobierno de una localidad o un parlamento. No, eso no es suficiente. Hay que ayudarlas, arroparlas y conseguir establecer complicidades y redes con ellas y entre ellas para poder armonizar simpatías y proyectos. Para poder hacer realmente políticas con y para las mujeres pero desde posiciones democráticas de compromiso y apoyo mutuo. En definitiva, para que esas mujeres luchadoras y progresistas nunca se sientan solas.
Yo desde esta tribuna, invito a todas las mujeres a que voten mujeres. Que voten a mujeres que conozcan realmente cómo vivíos las mujeres en nuestros pueblos y ciudades. Que voten a mujeres de progreso que tengan en cuenta nuestros problemas sobre falta de igualdad frente a los que siempre han gobernado.
En resumen pido a las mujeres que hagan servir su voto, para que sean esas mujeres valientes, luchadoras y progresistas las que hagan escuchar su voz que será la de todas nosotras.
Y también les pido las mujeres que el día después de las elecciones se pongan a disposición para ayudar y acompañar a quienes han tomado prestada nuestra voz en las instituciones
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1 comentario:

Anónimo dijo...

Enhorabona pels resultats, suposen una millora qualitativa social i de progres.
Encara hi ha molt a fer!
Gracies